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De presentar un programa infantil a trabajar junto a su admirado Fernando Fernán Gómez. Ahora en el teatro representa Deseo bajo los olmos . ¿Qué le atrajo de esta obra?
De entrada es hacer un Nobel, como fue Eugene O´neill un autor que para mà es casi un visionario, es un lujo. Por otra parte saber que este papel (Abbie) lo interpretó Nuria Espert significa un reto. Además, casi todo lo que he hecho ha sido comedia y tenÃa ganas de hacer un drama. Tiene la lacra de que en el teatro no se gana dinero, es vocacional, pero es la mejor escuela de arte dramático. Eso del encanto del escenario y el público es cierto.
40 años después de haber representado se personaje Nuria Espert. ¿Le toma el relevo?
Eso me da mucho pudor y respeto. Ella es un monstruo y yo casi una principiante. Tengo un poco la osadÃa, pero después del trabajo de preparación de dos meses y medio encerrados en el teatro Español, creo que salgo bien del paso.
¿Fue duro el proceso de preparar el papel?
Terrible, muy duro. El director me regañaba mucho, un poco como a los niños, le estoy muy agradecida. En casa no me preparé nada por miedo a confundirme. Intenté alejarme del papel, porqué es muy dramático y me podÃa hacer mucho daño. Vi la pelÃcula de SofÃa Loren , en la que sale guapÃsima.
Su personaje es muy racial.
SÃ. Es una mujer que empieza siendo terriblemente ambiciosa y que utiliza su fÃsico, se casa con un hombre que no ama y a lo largo de la función se ve como pasa de verdugo a vÃctima. Se enamora locamente de un hombre y pierde hasta a su hijo.
¿La obra representa el deseo por poseer riqueza?
Por eso en los camerinos comentamos que O´Neill era un visionario, porque esta obra la escribió en los años 20 y hace una crÃtica al afán por poseer, que actualmente con la historia del ladrillo y las hipotecas de 30 a 40 años es tremendo.
¿Una búsqueda también de identidad?
Los personajes son muy oscuros, tristes, densos y con un pasado terrible. Buscan constantemente la riqueza y el éxito.
Al trabajar con Manuel Tejada y Jacobo Dicenta. ¿Le ensombrecen?
No he hecho casi teatro y ellos llevan mucho tiempo. Abbie es un personaje muy difÃcil y ellos me aportan seguridad. Si llego a estar con novatos me muero. Les observaba mucho para aprender, sobre todo como se movÃan y el tono de voz. Estoy orgullosa de trabajar con ellos y hacen que mi trabajo sea mucho mejor.
¿Qué le llevó al teatro?
TenÃa unas ganas locas de hacer teatro. De muy de vez en cuando porque es algo agotador. Este proyecto me interesó por el reparto, el director y O´Neil, sin pensar dije que sÃ.
En su faceta cinematográfica ha trabajado bastante.
Ninguna de pelotazo, pero ya llegará. (Risas)
Hizo en el 96 una pelÃcula turca.
La pelÃcula era muy buena, con muchos medios y todo. Lo que pasa es que para los españoles la temática estaba fuera de contexto y no se estrenó en nuestro paÃs.
¿Qué nos puede contar de TurquÃa?
Fue una experiencia maravillosa, ese tópico del turco machista es falso, son adoradores de la mujer. Recuerdo que un mes más tarde volvà de vacaciones.
¿Cómo compagina la profesión con su rol de madre?
Me multiplico, por lo menos estas giras no son las de antes, ahora estas fuera sólo el fin de semana. Creo que los dos planos, el profesional y el familiar, se complementan. Pero necesito trabajar para ser feliz, aunque pase menos tiempo con mi hijo intento que ese tiempo sea de calidad. Es difÃcil llevarlo, de hecho dejé UPA Dance porque no veÃa a mi hijo.
¿Qué próximos proyectos tiene?
Estoy compaginando esta gira ( Deseo bajo los olmos ) con Ellas dan la nota , sobre la violencia de género, con Cristina del Valle . Empiezo una serie de Ana Obregón dentro de dos semanas. Es una serie cómica, relajada. Mi papel es de una paparazzi alocada y divertida.
¿Cuáles son sus perspectivas de la serie?
La televisión se decide por la audiencia, nunca sabes como va a funcionar, aunque hasta ahora todo lo que ha tocado Ana [Obregón] ha sido oro. Trabajo con ilusión y con la esperanza de que vaya bien, aunque nunca se sabe.
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