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¿Ha sido difÃcil combinar el teatro, Hijos de Mamá con el cine, Bienvenido a Casa ?
No. Con voluntad y buenas fechas todo se arregla. Es un placer tener dos personajes y trabajos tan buenos a la vez. En un momento dado te cuesta al principio, cuando estás preparando dos personajes hasta que tienes el mando y ya es cuestión fÃsica de estar en ambos sitios, el cambio de personajes es relativamente sencillo. Coincidió que era verano el rodaje. Hacer doblete no es especialmente estresante.
¿Puede crear crisis de personalidad interpretar dos personajes a la vez?
Hace muchos años que separo los personajes de mi personalidad. Más crisis de personalidad te crea el no trabajar. Que no ha sido mi caso.
Su primera representación teatral fue en Arsénico por favor (basada en el clásico Arsénico por compasión ) y no obtuvo buenas crÃticas.
No esperaba tener buenas crÃticas al empezar a hacer teatro. Me lo tomo como un aliciente, está claro que empiezo de cero, a partir de ahora todo tiene que ser positivo, cada vez las tengo mejores.
Con el segundo montaje que interpretó, Pequeños crÃmenes conyugales , ¿se confirmó en el teatro?
No. En aquella obra también tuve malas crÃticas. Ahora es cuando empiezo a disfrutar en las tablas.
El director de Hijos de Mamá , Francisco Vidal, ha dirigido clásicos en año anteriores, ¿le gustarÃa interpretar algún clásico si se lo propusiera?
Lo veo lejano, aunque después de hacer un mano a mano con Quique [San Francisco] me puedo atrever a cualquier cosa.
Francisco Vidal ha sido cocinero antes que fraile. Trabajé con él en una pelÃcula en el año 83 [ Mar brava ], y es un maestro de actores que sabe lo que puede pedir a cada uno. Muy eficaz.
¿El personaje que interpreta en esta obra se parece a alguno de los anteriores que ha hecho?
Es un tÃo anormal, nunca habÃa interpretado a un manso acodado como éste. Es que es como homosexual y no lo sabe.
¿Comedia o drama?
Me gusta mucho la comedia. Parece que está infravalorada, como un arte menor, y se piensan que lo duro es el drama. La buena comedia nace del drama. Esta obra es un drama, la historia de dos miserables que se reparten la herencia de su madre en vida y dicen unas cosas terribles de ella. En El apartamento [ Billy Wylder ], que es una de las grandes obras maestras de la comedia, trata de un hombre que está sufriendo porque deja su apartamento a sus jefes. Es un drama del copón, porque encima está en pijama cogiendo una gripe en la calle, pero también es divertido.
¿La obra tiene algún parecido con el cine de suspense de Alfred Hitchcock?
No hay nada menos parecido a un trabajo de Hitchcock que esta función. No es un misterio con suspense, tan sólo tiene un sentido del humor negro que si está presente, pero no el suspense. Es un vodevil, comedia sin pretensiones ni muchas dobleces. La mayor incógnita es si van a matar a su madre.
¿Qué se siente al estrenar la función en el reabierto Teatro Maravillas de Madrid?
Es un proceso infernal. Te cagas de miedo y no puedes respirar de la tensión que tienes en el estómago, es horrible. Hasta que saltas al escenario y empieza todo a funcionar.
¿Es distinto a cuando empieza a rodar una pelÃcula?
Es muy distinto. Yo tengo mucho hábito de hacer cine y voy con un relax que me facilita mucho el trabajo. Puedo entender el miedo que sienten otros actores el primer dÃa de rodaje de una pelÃcula. Veo a esa gente que viene nerviosa, tensa y que le cuesta relajarse, eso es lo que me pasa a mà todavÃa en el teatro. Me ha devuelto esa chispa, ese nervio.
¿Cuál es su medio preferido, teatro cine o televisión?
Veo poca televisión, y la califico como muy competitiva y de baja calidad. Aunque me sigue gustando porque, a pesar de todo, siempre se hacen cosas buenas.
El teatro te aporta una energÃa especial, es llevar las riendas del espectáculo con el público en vivo. Esta función es gratificante de hacer porque la gente se rÃe mucho. Lo que más me gusta y más dificultad tiene es el cine. El estar acertado en cine depende de una técnica compleja, por ejemplo, favorece a la interpretación un plano corto. Muchos factores ayudan a que el cine sea más completo, es el arte interpretativo más completo.
¿En sus inicios pensaba lo mismo?
Con 16 años empecé con [Fernando] Trueba , y a esa edad decÃa muchas tonterÃas como cualquier chaval de esa edad, no sabÃa a donde iba a ir. Yo seguà la zaga familiar de militares, mi padre era militar, mi hermano…, ese era mi mundo. No sabÃa si podrÃa seguir haciendo pelÃculas, era un enano. Entonces me fui al norte de Portugal con Trueba y Cristina , su mujer, a hacer El año de las luces . Era mi primer rodaje solo, me vi ahà y pensé que no querÃa hacer otra cosa en mi vida.
¿Por qué se decide estos últimos años por el teatro?
Me daban envidia los actores de teatro y pensaba en lo bien que lo debÃan estar pasando. Me costaba dar el paso, me resistÃa, hasta que llegó Gonzalo Suárez con el papel de Mortimer en Arsénico por favor y no me pude negar. Es el papel bonito de una de las grandes obras clásicas de la comedia, con una versión de Gonzalo Suárez , que para mà es una de las cabezas privilegiadas de este paÃs. Era su primera dirección, entrar junto a él en el mundo del teatro.
¿Cómo ve el progreso de la obra Hijos de Mamá hasta hoy?
Nuestra evolución dentro de la obra va por escalones. El llegar a Murcia le ha dado otro empaque a la obra y un gran aplomo. El Romea es un teatro de toda la vida, donde la gente disfruta y es un público entendido y muy agradecido.
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